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Graciela una "elegida del univero"

En los pasados eventos y hasta lograr reunir el monto necesario estamos colaborando con la organización Pewmafe Malen, un hogar convivencial  de niñas entre 5 y 12 años, en la zona de Longchamps en Buenos Aires. Nuestros objetivos, esta vez, son la remodelación/refacción de los sanitarios y de la calefacción para poder mejorar la calidad de la estadía de las niñas en este Hogar. Muchas de ellas ingresan  desconociendo la posibilidad de girar una canilla y sentir el agua caliente. En el hogar las niñas viven como si fuera su casa. Reciben cuidados tanto en su salud física, como emocional y social.
Si bien Pewmafe Malen recibe ayuda económica de Estado Argentino, ésta resulta insuficiente para cubrir todas las necesidades. Sobretodo teniendo en cuenta el estado de desamparo que suelen presentar las niñas al momento de su ingreso y del deterioro que sufre el edificio con el paso del tiempo, siendo además necesario muchas veces colaborar con las familias de las niñas cuando egresan, llevándose los objetos que les hemos ofrecido durante su estadía, (por ejemplo frazadas , útiles escolares, etc.).
Para poder interiorizarnos más acerca de esta institución conversamos con la Lic. Graciela Gilona, quien desde el año 2003 es la Directora del Hogar Pewmafe Malen:

Fund.A.H.deS. - Seguramente es un trabajo muy duro, ¿qué la motiva a llevarlo a cabo?
Graciela - Es aquí donde debo confesar que soy una elegida del universo. En mi caso, el fallecimiento de mi primer hijo me llevo a reconsiderar mi vida en su totalidad: de Técnica en Administración de Empresas, en un banco, elegí comenzar a transitar el camino de ayudar a los niños sin madre, ya que, en ese entonces, yo era una madre sin hijo. Tal fue la promesa que hice a mi hijo que di un vuelco en mi carrera ahora soy terapeuta familiar, y a pesar de haber tenido cuatro hijos más, cumplo mis promesas. Trabajo en lo que amo, y cada día agradezco a Mensajeros de la Paz que continué confiando en mí el cuidado de las niñas que viven en nuestro hogar. Nada puede compararse con entrar muy temprano por el portón principal, en ese instante mágico en que los pájaros tempraneros avisan la salida del sol, caminar por los pasillos del hogar y despertar a cada niña que duerme arropada. Para los enojos y para los berrinches, para todo lo que sea transformarnos en ese andamio entre su propia historia y la que pueda cambiarles la vida, para ello trabajo aquí, y quienes me acompañan comparten esta ideología, que no es más que respetar el enorme trabajo del Padre Ángel García.

Fund.A.H.deS. - ¿Cómo está conformado el equipo de trabajo del Hogar Pewmafe Malen?
Graciela - El equipo profesional del hogar está integrado por una trabajadora social, una terapeuta institucional, una psicopedagoga, y el cuidado directo de las niñas en la convivencia está a cargo de operadoras sociocomunitarias, acompañantes terapéuticas y operadoras convivenciales. En la cocina, dos chefs trabajan sobre los minués, orientados por la nutricionista del hospital de la zona, dado que en su mayoría, las niñas ingresan con bajo peso. De las actividades recreativas se encargan los talleristas y docentes voluntarios, siendo que de lunes a lunes hay distintas actividades para disfrutar.

Fund.A.H.deS. - Las niñas suelen alojarse en este hogar aproximadamente 6 meses. ¿Qué sucede después de este tiempo con las ellas?
Graciela - En conjunto con los otros profesionales que forman parte del equipo trabajamos en estrategias relacionadas con la disuasión de los motivos que dieron lugar a la intervención, para facilitar la convivencia de los niños en un ámbito extrainstitucional. También se trabaja en los casos de niñas declaradas en situación de adoptabilidad, con las familias postulantes a dicha adopción elegidas por los distintos juzgados. Es fundamental en el proceso de adaptación mutuo, y de despegue institucional desplegar todas las herramientas técnicas y todos los recursos emocionales nuestros para que el paso de las niñas por el hogar pueda ser vivenciado por ellas como una etapa de su vida donde se han podido sentir cuidadas y queridas.